domingo, 28 de febrero de 2016

¿CUÁL DE LOS DOS SEXOS ES EL MÁS TRANSGRESOR?

viñeta de H.Natalia Orozco García (Diseño Gráfico)
¿EN LOS ENCUENTROS SEXUALES NO CONSENTIDOS, ES SIEMPRE EL HOMBRE EL TRANSGRESOR?

¿El hombre por naturaleza siempre es el agresor? ¿La mujer en todos los casos es la victima?
¿Hay diferencias en la demanda erótica?
Hay un dicho popular..”que el hombre siempre quiere y no siempre puede, la mujer siempre puede, pero no siempre debe? (quiere?)”. Esto no es más que tópicos y no siempre es así en todas la culturas, en todos los ámbito.

Hombres y mujeres somos sujetos sexuados. Esto quiere decir que tenemos una sexualidad propia, o sea, que independientemente de lo que universalmente se conoce por la sexualidad humana, cada persona es un mundo diferente. Ahora, si generalizamos, no en el sentido político del término, sino, como habitualmente pensamos este término…hablamos de estereotipos propios de cada sexo, pero, ¿realmente hacemos justicia con la verdad? Tendemos a universalizar en exceso, y siempre caemos en los mismos roles genéricos. No sé quién gana y quién pierde en todo este juego. Las feministas de base lo saben muy bien, es político. Justifican el sentido de su lucha  construyendo un adversario, "el hombre" dentro de un sistema patriarcal de dominación vs subordinación. El hombre, el machismo, el patriarcado, androcentrismo, falocentrismo. No niego que en la dialéctica feminista no haya sentido de la lucha por erradicar este injusto desequilibrio de poder; en casi todas las culturas, "el hombre manda sobre las mujeres". Pero, afortunadamente, en las culturas occidentalizadas ya no es así en todos los casos.
  La interacción sexual como la social  es  compartir significados, lenguaje.  Nos comunicamos con la otra persona, en definitiva, interaccionamos con el otro. Si para que exista comunicación entre dos personas es imprescindible que compartan  los mismos códigos, estén en  el mismo juego; en la erótica ocurre lo mismo. Me voy a explicar mejor. Tú no puedes pedir que te entiendan sino habéis antes acordado las reglas de juego. ¿Cómo se consigue? Con la comunicación con la otra. Sé que hay gente que dice yo soy así y qué le voy a hacer, ya nadie me va a cambiar. Eso es lamentable, es el primer indicador de que  estamos ante un personaje mediocre, que se encierra en sí mismo, que carece de habilidades para pensar que algo no va bien y cómo  se puede mejorar. Todos podemos cambiar ¿o no? De hecho, todos cambiamos ante diferentes  relaciones, situaciones, y nunca somos los mismos. Animo a que nos esforcemos en adecuarnos a  cada situación, a cada relación, y tratemos de captar el sentido de las cosas, porque si no es así, no habrá nunca nada que compartir, o sea,  evitar comunicar en negativo.

 ¿Qué ocurre en la interacción erótica? Dos sexualidades diferentes, con todo su historial detrás, que se buscan, atraen y se encuentran porque se desean; el lenguaje debe ser el juego que ambos comparten, el encuentro se produce porque ambos lo desean.
Sobre las relaciones sexuales lícita e ilícitas, consentida o forzadas, sin entrar en lo legal, sin dejar de reconocer de que existen, pero no soy nadie para judicializarlas. Pero, sí de reconocer que cualquier forma de ejercer la violencia no es lo aceptable. Y formas hay muchas, no solo las físicas (violencia simbólica). Que en las relaciones sexuales como en cualquier otro tipo de relaciones,  no solo hay transgresión de los límites entre hombre-mujer, también se dan entre hombre-hombre, mujer-mujer, y en todas las direcciones. Porque en esto de las agresiones, siempre hay  verdugo, agresor y  víctima, agredido/a, independientemente de su sexo, y todas las situaciones sexuales no consentidas, asimétricas, o que impliqué ir contra la voluntad del otro, son formas de ejercer la violencia; por lo que son rechazables y condenables. Y lo que siempre hay que evitar son las relaciones de poder; que con sincronía madurativa,  ambos sepan trazar sus límites y reglas de juego,  y por supuesto, basadas en el respeto mutuo. Recomiendo una entrada al hilo "Relaciones sexuales al asalto"

martes, 22 de septiembre de 2015

SOCIEDADES CERRADAS O SOCIEDAD DE LA HIPOCRESÍA

A mi perro Bruno que no sabe mentir
Un rebelde del sistema hegemónico del amiguismo, de lo políticamente correcto siempre que no perjudique tu interés. De un loco disidente del sistema de castas. Un crítico que evita ser manipulado por la apariencia. Uno que valora el esfuerzo y el sacrificio, y desprecia a los que trepan con sus tretas seductoras. Este es el  punto de vista, el mío, del que pretende ser honrado.
Alguien decía, “si te pregunta si eres horrado y dices que sí, no hay duda…eres un corrupto”.
El hombre necesita de los demás, por eso es un ser social. Otra cosa bien diferente es la perversidad de las sociedades cerradas como grupos de interés, en los que basan su amistad de otro tipo simbólico, prestigio, estatus, poder. Pero, lo que encierran son beneficios  lucrativos, en la falsa apariencia del beneficio social.  
Cualquier grupo o colectivo, se organiza en torno a unos esquemas claramente definidos. Los ideológicos como supeestructura, que hay que acatar como un micropoder que lo estrutura todo. Al final, no es otra cosa que un nuevo totalitarismo ejercido por uno o varios miembros  que lo crearon; investidos de un poder absoluto y  que todo gira en torno a él (ellos) y su doctrina.
Así, entendida la ideología como el conjunto de creencias inventadas en base a las cuales se organiza el grupo contra un enemigo común. "Nosotros" frente a los "Otros".
 La identidad así es utilizada para dar coherencia al grupo, como señas de identidad compartidas de pertenencia a ese grupo en cuestión; su ethos construido en torno a unas mismas creencias, a una misma doctrina cerrada, rígida e inamovible; que es su base teórica, la cual, nunca debe ser criticada salvo por el grupo de eruditos investidos de poder. El resto del grupo actuará como su guardia pretoriana.  Defensores de la línea teórica con más pasión que razón. Dentro se ejerce la coacción, se vigilan unos a otros permanentemente; deben hacer pública su adhesión incondicional al líder y sus leyes; y cualquier medio es válido para hacerse visibles: redes sociales, acontecimientos, reuniones asamblearias, publicaciones. Siempre con lealtad y fidelidad al poder,  porque es el que premia o castiga.
 Cuando algún miembro del grupo emite una opinión en la falsa apariencia de la actitud crítica, cuida mucho disentir sobre los principios teóricos doctrinales; luego le queda, adorarlos,  adulando a sus creadores y a cuanto erudito que la representa. Esto sería como un fariseísmo en cubierto. Un fanatismo religioso, un fundamentalismo académico, que no atienden  más críticas que las que la validan sus líneas teóricas como doctrina. Los que se atrevan a refutarla serán considerados herejes; serán desacreditados y arrojados a la hoguera de la indiferencia, invisibilizados, condenados al ostracismo.
A la memoria de cuando verdaderos eruditos hicieron por las ciencias sociales y nunca fueron reconocidos en vida, solo tras fallecer y dejaron de ser molestos. Por ejemplo Norbert Elías

martes, 11 de agosto de 2015

¿POR QUÉ NUNCA NOS ENTENDÉIS CUANDO HABLAMOS DE SEXO?

SEXOLOGÍA SUSTANTIVA, CUESTIÓN DE CONCEPTOS


¿Qué diferencia encontráis entre sensual y sexual? ¿Creéis que son sinónimos? ¿Eufemismo? ¿No es una mojigatería decir sensual cuando realmente es sexual?
¡Queda hasta ridículo!

 Es como querer hablar de lo mismo pero endulzándolo con toques mojigatos. Como con miedo a que te tachen de guarro. Cuanta gente cree que los sexólogos hablamos de sexo. Pero ¿de qué sexo hablamos cuando hablamos de sexo? Por ejemplo, cuando tratamos de separar erótica y pornografía.
Algo que solemos hacer para distinguir entre lo admisible y lo perverso. Como si lo erótico fuera algo  light, frente a lo sucio. No es así, puesto que tratar de valorarlo por su contenido erótico en función de sí es blando o duro; si es más o menos explicito, es un error conceptual. DÓNDE ESTÁ LA FRONTERA ENTRE ARTE Y EROTISMO

La pornografía debería clasificarse por su textualidad, como un género artístico, ya sea  visual, literario;  con contenido más o menos explicito de temática erótica. Luego, la pornografía debería estar contenida dentro de la erótica. Siempre que hablemos de pornografía deberíamos incluirla en la erótica. Otra cosa es que sus contenidos pudieran traspasar ciertos  límites. Pero estos, cada cual tiene los suyos. Esto ya es otra cuestión a nivel subjetivo, personal, que tiene que ver con otras cuestiones, que entra en lo que es ser normal. Ver ¿Qué es ser normal?

En sexología hay varios niveles conceptuales claves: sexo, sexuación, sexualidad, erótica y amatoria. La erótica es la puesta en escena de nuestra condición sexual.

El sexo, son los sexos –hombres y mujeres. Es nuestro objeto de estudio. Es El Hecho Sexual Humano. Este es el paradigma.

La sexuación, como proceso de todo ser humano. Nos sexuamos, nos sexúan. Todos somos sexuados. Esto es importante porque por nuestra condición sexuada, los hombres y las mujeres, o sea- LOS SEXOS- tenemos una sexualidad, que la expresamos y vivimos a través del DESEO. Esto se llama ERÓTICA. Y  los encuentros eróticos, o AMATORIA, se refiere a la interacción erótica con la otra persona. En definitiva, todas las relaciones entre sexos, son sexuadas.  Luego, las relaciones sexuales, como relación sexuada y sexual no solo son genitales, ni coitales. No olvidemos que la sexualidad no solo es para la reproducción.... es fuente de placer, pero lo es también de emociones, afectos...abrazos, caricias... los intercambios de afectos, caricias son también relaciones sexuales. ¿Y porqué no termina de entenderse este lenguaje en la vida cotidiana? ¿Por qué se condena al mensajero antes de entender su discurso?
Luego, ¿de qué sexo hablo cuando hablo de sexo?

lunes, 20 de julio de 2015

MAGALLUF, EL PARAISO DE LA CULTURA JUVENIL OCCIDENTAL


El fenómeno de Magalluf hay que verlo como un "rito de paso", como ese umbral que hay que superar para formar parte de esa cultura del ocio dirigida a los jóvenes europeos de clase media o media alta; población hegemónica y diana del consumo.
 Son chicos y chicas de entre 18 y 20 años de países anglosajones: británicos, alemanes, noruegos, daneses,  en su mayoría, pero también españoles, italianos. Para muchas, son sus primeras borracheras en edad legal, y el despelote generalizado como consecuencia de la ingestas etílica. Siempre el alcohol y como no, la sexualidad de consumo, esa con borrachera, la del todo vale, aunque no te enteres de nada.
Todo es parte de la mercancía en este modelo de mercado manipulado por el marketing agresivo de corte neoliberal. Un mercado dirigido a los jóvenes como si por el mero hecho de serlo, todo les es permitido. Los productos: alcohol,drogas, sexo salvaje, amnesia etílica, frustraciones, conductas violentas y transgresoras. Muchos recordarán siempre este ritual de los 18 años, pero otros no podrán contarlo nunca, como el caso del otro día: un chico se tiraba desde un balcón de 15 metros de altura. Por cierto, sus padres también pasaron por este mismo ritual.



Los ritos de paso se producen en la adolescencia sobre todo, para renacer como adultos, para hacerse visibles y ser aceptados por el grupo. Pero la adolescencia en nuestras culturas se alarga cada vez más y la madurez no está bien vista. La eterna juventud es la forma privilegiada de la sociedad de consumo.


Tampoco hay que rasgarse las vestiduras por estos rituales. Los hemos vivido muchos de nosotros. Los ha habido siempre. Los he conocido gracias a diferentes estudios sociales relacionados con las conducta de los adolescentes; observado, y a través de entrevistas individuales y de grupos de discusión  sobre estas prácticas en menores de edad entorno a los chiringuitos feriales en las fiesta patronales...Sí,  y eso de las felaciones a cambio de unas copas o por mero juego también  pasa cuando el alcohol les hace perder el control. De qué nos extrañamos; esto irá a más porque forma parte del mercado global.Alcohol y transgresión...y la sexualidad como su mejor producto de consumo.
A pesar del espectáculo juvenil, y del espacio para ellos, hablamos de un enclave turístico excepcional. 

martes, 14 de julio de 2015

¿ AUMENTAN LAS INFIDELIDADES EN ÉPOCA ESTIVAL?

Buscamos noticias relacionadas con infidelidades y aparecen montones. Pero, ¿realmente son creíbles? Pongo en duda el procedimiento de investigación, ya que, a mi entender, son poco contrastables o verificables, sobretodo en este tema tan íntimo y personal es complicado. Lo cierto es que si aumentan las infidelidades, como así afirman ciertos estudios, deberíamos hacer una reflexión desde lo social, sobre los cambios sociales de la población objeto de estos estudios.

Viñeta de Natalia Orozco García (D.G)

¿A qué  puede deberse?
La infidelidad no es un fenómeno nuevo. Existe desde los inicios de la humanidad. ¿Eva se la pegó a Adán con la manzana y le propuso un trío con ella? Bromas aparte. La infidelidad ha existido siempre. Condenada por la Biblia “No Cometerás adulterio”. Por la Iglesia “No fornicarás” En definitiva, como dice José Ramón Landa [1] “No fallarás... que quiere decir....  no follarás”.
¿La infidelidad solo es cuando hay relaciones sexuales “completas”?
Antes, el término adulterio era reservado a la mujer: adulterio era sinónimo de mujer adultera.
Hoy los tiempos son otros, por lo menos en la cultura occidental. La mujer tiende a igualar al hombre en el tema de las infidelidades.  
Antes había un reparto de espacios diferentes para cada sexo, la mujer dominaba el ámbito emocional, lo privado y el hombre el público. Ahora, los tiempos han cambiado -la mujer compite con el hombre en el espacio el público, y sigue dominando el emocional.
Ahora los tiempos que comparte con su pareja son otros: prácticamente no hay tiempo para nada, y no digamos para la intimidad. El trabajo les  ocupa gran parte de su vida y si no lo saben gestionar, y termina dominando su existencia, -cortocircuitando todo el sistema relacional.

Los modelos culturales han cambiado. Los valores han cambiado. El modelo de amor ha cambiado. Sociedad de consumo donde  la sexualidad lo domina todo. Privilegia el ser joven. Hedonismo, narcisismo. La eterna forma de ser joven. Cuando amenaza su seguridad de sentirte joven, en esa edad liminal…en la que ya no eres joven, pero tampoco viejo. La madurez ya no es considerada como valor. Quieres demostrarte que aún eres persona válida. Que sigues gustando y sigues apetecible. Valor de la mercancía satisfactoria.

El modelo de amor confluente
Ya no es el amor  romántico, y el amor pasión dura apenas unos instantes. Ahora es otro tipo de amor- el que Antony Giddens[2] llama en la “Transformación de la Intimidad” amores confluentes. Esto es, que se buscan  en base a una cierta homogeneidad, y comparten mientras dura. Y cuando ya no conviene lo dejan.
Hombres y mujeres inmediatos. El hombre inmediato. Reflexivo, en el sentido de que  quiere algo, ya, y a veces no valora las consecuencias. Toma decisiones pero no sabe valorar los riesgos. Esto es la sociedad del riesgo.

Desiguales o cada vez más igualados los sexos en una erótica común y masculinizada

La mujer ha dominado en ámbito emocional y sensitivo, pero ahora se trata de igualar al hombre y lo que no sabe es que está cayendo en la misma trampa. Hombre penetrativo, y la mujer exige que esté a la altura.
¿La mujer demanda su erótica en igualdad con el hombre? La cuestión es si de verdad se trata de igualar  esa forma equivocada de tener relaciones sexuales. Las puramente penetrativas, genitales, cantidad más que calidad. Entonces, estamos hablando de un cambio cualitativo muy importante. Sabemos la obsesión de muchos hombres de centrar su actividad sexual en el rendimiento –quedar como campeones, siempre pensando que  la erección permanente es la forma genuina de hombre válido. Se olvida que la sexualidad  no es solo follar, -pene-vagina- y perdernos la capacidad para desarrollar las habilidades sensitivas, algo así como saborear un buen vino...con los sentidos.
Ahora y según en que situaciones, ambos sexos demandan una erótica más penetrativa y menos exploratoria ¿Una sexualidad más fugaz y efímera? Es lo que tiene una noche loca con copas incluidas. Y lo alarmante es cuando una de las partes transgrede las reglas de juego, pero eso ya es otro tema. Ver esta entrada

¿Existen dos tipos distintos de infidelidades?

 Aun existen estudíos que separan los dos tipos de infidelidades – la afectiva o emocional y la física, y parece que las mujeres reaccionan de forma diferente  ante ambas.
La mujer puede involucrarse más en lo afectivo/emocional y el hombre más en lo físico. Pero, no sé. Puede ser un tópico más. El caso es que las mujeres, cuando les preguntas, afirman que las que peor llevan son las infidelidades de tipo emocionan. Y las físicas... "pueden perdonarlas, pero nunca las olvidan".

¿Y en verano qué?

Ya lo decía la canción de Rafaela Carrá…”para hacer el amor hay que venir al sur…” El verano, relacionado con el sur, el calor, el estado de ánimo, cuerpos desnudos, la erótica por excelencia se da más en verano que en invierno.
El factor tiempo. Es la época de las vacaciones para muchas personas. Se trata de saber compartir ese tiempo libre. Hoy las parejas, las de los treinta y tantos, a penas comparten su tiempo por cuestiones de trabajo. Si tienen la suerte de hacer confluentes sus vacaciones, es apenas una semana. Poco habituados a estar tanto tiempo juntos.

Sexualidad como mercancía en la sociedad de consumo

Ya lo comentaba A. Giddens, la sexualidad es la protagonista.En la economía de mercado,  Fidelidad a la marca, cambios permanentes para que el valor del producto sea satisfactorio y competitivo.
En la pareja, se han de dar esos mismos cambios y no caer en el aburrimiento: La insatisfacción.
Seguiré con este tema. Porque ahora la moda es la de buscar pokémons, y mientras qué....




[1] Joserra Landa A.J., es sexólogo, profesor del INCISEX
[2]Antony Giddens Transformación de la intimidad. 

domingo, 5 de julio de 2015

ALGUNAS DIFERENCIAS ENTRE SEXOS



¿Buscamos cada vez más las emociones fuertes e intensas?

Heidy Natalia Orozco García

Hoy todo es más efímero e inmediato. Tal vez por eso, en las nuevas relaciones de pareja, se tienda más que nunca a la búsqueda de emociones cada vez más fuertes e intensas, con el fin de evitar la rutina o caer en un juego tedioso, monótono y cotidiano. Dicen que el aburrimiento es lo más “antierótico” en una relación. Y la creatividad es esencial para que la relación de pareja sea más perdurable.

La nueva mujer está a la altura con el concepto que aplica Anthony Giddens del "hombre inmediato". Y hay nuevas demandas y nuevas ansiedades que, sino  saciar, por lo menos -calmar cuanto antes.  

Luego, ambos buscan saciar sus emociones en la inmediatez. Hacer realidad sus pasiones sin valorar las consecuencias a más largo plazo, pero ¿es el hombre el que menos reflexiona sobre las posibles consecuencias de las transgresiones? ¿Ellas más emocionales, siguen teniendo miedo a transgredir las reglas? Vamos, más cerebrales. “Se retraen, pero una vez iniciadas, remontan las aguas bravas” (alguien decía). Ahí de -virtuosas o disolutas, y una vez implicadas en el juego, de divinas pueden convertirse en  diabólicas. Como refleja nuestra  viñeta (Autora:Natalia Orozco. Diseñadora Gráfica).

¿Existen diferencias entre hombres y mujeres en esto de entregarse? ¿Les cuesta más a las mujeres separar lo genital del corazón?
Sí puede, o depende en qué circunstancias, pero, una vez que surja el estallido pulsional, se entregan con mayor pasión. La nueva mujer emancipada, liberada de la condena reproductiva según la “hipótesis represiva” de la que habla Michel Foucault.

En el hombre, una vez iniciado el juego, se retrae más por miedo al compromiso y a su implicación emocional. ¿Individualismo, narcisismo en ambos sexos? El hedonismo es un imperativo en este cambio social y relacional.

Luego, ¿los límites en el grado de implicación, son diferentes para cada sexo?
Una cita de Rodríguez Rust: “Las personas se pueden sentir atraídas sexualmente por personas con las que nunca consentirían tener relaciones sexuales, y pueden imaginar amores con personas a quienes ni siquiera conocen y ni quieren conocer”.

 Pienso que esto es más propio de las mujeres. Ellas valoran más si el hombre está comprometido o tiene su pareja. Según algunos estudios realizados, y perdón que no los cite, afirman que ellas no siempre ven al hombre como un posible objetivo de conquista, mientras que ellos nunca lo descartan.

Pero esto de buscar las diferencias hombre-mujer así tan universales y válido para ambos sexos, no deja de ser un error garrafal. Todos tenemos parte de ambos sexos, pero la sociedad en muchos casos no admite ambigüedades.
Por eso y siguiendo a Elisabeth Badinter, “existe un nuevo modelo de hombre reconciliado”. Un concepto nuevo para definir a un hombre actual que sabe aceptar sin miedos la parte femenina que lleva dentro y es capaz de buscar el equilibrio como hombre.

Si ellas se implican más emocionalmente, también es cierto que muchos hombres, tras haber conseguido su propósito, desaparece de la escena, se difumina ¿será por miedo a implicarse, miedo o espanto al compromiso?
En definitiva, esto es cuestión de madurez. Dentro de cada uno, sea hombre o mujer, cohabitan los dos modos de ser, de sentir, de amar. La madurez llega cuando aprendemos a amar sin esperar nada a cambio. Acabo con una cita: "Me aman porque yo también amo"(Erich Fromm).



domingo, 21 de junio de 2015

EL MOBBING LO SUFREN MUCHAS PERSONAS Y LA MAYORÍA NO LO SABE

¿QUÉ ES EL MOBBING?

 Sobre el acoso moral o psicológico en el trabajo (mobbing), según decía el Dr. De Rivera* en su libro con el mismo título: el verdugo es un MIA (mediocre inoperante activo). Es una persona cruel, malvada, y no siente misericordia por su víctima. Desgraciadamente hoy está muy generalizado el acoso laboral debido al actual modelo empresarial, basado en objetivos, vender y vender; donde no se tiene para nada en cuenta el aspecto humano. El maltratador/a, suelen ser personas poco valiosas, siempre a la defensiva por miedo a que otros más valiosos le hagan sombra. Suele coaligarse con otros para hacer el daño a su víctima y así liberarse de la culpa.
Sobre la victima del mobbing, por el contrario, suelen ser personas valiosas, auto exigentes, creativas y con talento. Esto es sentido por su verdugo como amenaza. Pecan de confiadas y creen en la bondad de la gente. Generalmente son poco asertivas, no son pelotas, son sinceras. Mal rollo para esto de las habilidades sociales, que hay que saber capotear a izquierda y derecha para no crear enemigos, pero son muy aptas, válidas, ingeniosas y conocedoras de su trabajo. 
Consejo: nunca digas lo que piensas si no quieres crearte un enemigo; callar a tiempo y escuchar, observar; contar hasta veinte antes de dar tu opinión. Y esto de pregonar tus ideas, que sea ante testigos para que no se las apropie ese malvado MIA.
Las personas víctimas de acosos no suelen darse cuenta que lo sufren, o tardan en detectarlo, a veces demasiado tarde. 
El /la ...verdugo, maltratador, acosador/a......son gentuza que subió a base de sus tretas, trepando y con poco esfuerzo salvo para urdir sus fechorías.
En muchos países de la UE, se persigue y castiga con contundencia. Aquí, aún hay mucho por hacer para prevenir, detectar y castigar a los/las MIA.
¿Por qué? ¿No será, que los compañeros del trabajo prefieren no buscarse problemas y aliarse con el verdugo/a, justificándola? eso de "algo habrá hecho, se lo merecerá...."
Es curioso que donde más se esté dando este tipo de violencia ´simbólica, psicológica", sea en las instituciones públicas, aunque está creciendo alarmantemente en el privado, como el empresarial de corte neoliberal; por cierto cada vez más agresivo y despiadado con las personas empleadas, por un superior/a suya del órgano ejecutivo.
Las víctimas suelen sufrir el daño de por vida; secuelas, además del estigma social, puesto que esta sociedad aun no está lo suficientemente sensibilizada  para catalogar el mobbing como una pandemia social y del coste que supone al Estado.
¿Si no estaremos construyendo una sociedad cada vez más dehumanizada, cruel y despiadada?
Y es una pena que esto solo lo lean las personas víctimas y su entorno y para los verdugos este fenómeno no existe.

* Luis González de Rivera y Revuelta del Departamento de Psiquiatría, Universidad Autónoma de Madrid