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lunes, 19 de agosto de 2013

TODO SOBRE EL CLITORIS

Hablemos del clítoris:
 Decía Freud:<<Es como una "astilla de pino" que al prenderla es capaz de hacer que arda todo el bosque>>. En griego quiere decir llavecilla, es efectivamente la llave del placer femenino. Fue el gran desconocido de la anatomía hasta hace apenas 30 años, quizá porque el placer femenino, al no estar asociado a la reproducción, no era importante en la mentalidad de los patólogos. 
El exterior del clítoris, que está rodeado por los vellosos labios mayores, es fácil de distinguir, ya que sus estructuras externas no están cubiertas de vello. Estas estructuras son las que se hinchan cuando se produce la excitación sexual.
Empecemos por los labios menores, que son pliegues paralelos situados en el interior de los labios mayores. En la parte superior, donde se encuentran ambos, existe uno o dos pequeños pliegues en forma de V. Las estructuras de los labios menores varían mucho del estado de reposo al de excitación. Cambian sobre todo de volumen y color;  son excesivamente sensibles, su elasticidad permite que las estructuras internas del clítoris puedan expandirse hacia el exterior, cuando se cargan de sangre.
 
El clítoris es esa protuberancia carnosa de la parte superior de la vulva, similar al glande del hombre en cuanto a su estructura y envuelto por el capuchón, parecido al prepucio para el varón. Probablemente tiene el mismo número de terminaciones nerviosas; mejor dicho,  tiene infinidad de terminales nerviosos por lo que, es muy sensible al tacto, además, presenta los corpúsculos de Krause, Paccini, Merkel,. Estos corpúsculos están extendidos por todas las zonas erógenas, y especialmente por la vulva; son muy sensitivos, y son los que por mediación de los plexos nerviosos, envía las señales sensitivas al cerebro.
Pero, además, lo que vemos asomar del clítoris es tan solo el iceberg, comparado con todo el inmenso entramado de nervios que esconde, que se ramifican y extienden por la zona vulvar, labios menores y el primer tercio de la vagina (entrada).
También el pene presenta similares características sensitivas, pero, en el caso del clítoris, son demasiados para su pequeño tamaño.
Si tuviéramos que hacer un símil, lo compararíamos con las amarras de los barcos; emplear las mismas para un buque que para una barquita; qué desproporción.
También suelo compararlo con un pequeño bonsái, pero con las raíces de un gran árbol que se ramifican por las zonas que antes he expresado.
Otra característica del clítoris que lo hace tan extremadamente sensitivo es que, a diferencia del pene que se estira, eleva y se separa del cuerpo; el clítoris se estira y se extiende  hacia dentro de la pelvis y en dirección a la entrada de la vagina. Durante la fase de meseta o excitación sostenida, fase inmediata al estallido orgasmico, el clítoris se esconde y gira 180 grados en dirección al hueso pélvico.

Todos estos fenómenos hacen que, el clítoris sea esa obra fantástica cuya única misión es la de proporcionar placer, y desencadenar el orgasmo; así es que no está considerada dentro del sistema reproductor femenino, como ocurre con el pene del hombre que tiene esa doble función: micción y reproducción, o sea, orinar y expulsar el semen. No dudo que el pene que es una gran obra de ingeniería hidráulica, pero su función es la de depositar el semen en la vagina tras el orgasmo. Cuando está flácido sirve para la orina, y, cuando se vuelve duro, puede penetrar en la vagina y depositar los espermatozoides allí donde es probable que se encuentre con el óvulo femenino. El Clítoris solo está pensado para lo lúdico y recreativo, o sea parar el placer sexual. Ver más en mi post sobre fantasíashttp://consultoriofrancis.blogspot.com.es/2013/07/fantasias-como-alimento.html