lunes, 26 de enero de 2015

HABLANDO DE INFIDELIDADES

  Hombres y mujeres cada vez más igualados. Hacer realidad las eternas fantasías  tiene sus riesgos.
“No nos une el amor, sino, el espanto” (J.L. Borges)

Si lo que une a las parejas ya no es el amor romántico,  y si el amor pasión   solo es un breve instante que se apaga con la convivencia, habrá que trabajar contra la rutina  que arruina la confluencia.


A lo largo de la vida surgen ocasiones, para tener una aventura sexual. La cuestión es si estás preparado para hacerle frente y salir airoso,  o por el contrario,  te lanzas  a la aventura sin reflexionar sobre lo que  podría venir tras haberla realizado.  Raramente,  después de  traspasar una puerta, de haber satisfecho  tus  perentorios impulsos ¿te dejará indiferente? Casi siempre tras  una aventura hay contrapartida. Para empezar,  muy posiblemente el grado de complicidad  con tu pareja, empiece a debilitarse si has roto el pacto basado en  la lealtad y el respeto. No digo que todas reaccionen  de la misma forma ante un mismo suceso.  Somos lo que hemos vivido, por eso nuestra propia biografía nos hace tan distintos los unos  de los otros en un mismo mundo que nos impone sus normas.

Ante la infidelidad, siempre habrá un antes y un después. La pareja establece sus propias  reglas de juego y cuando se rompen  estas,  los conflictos son inevitables. Se recomienda, como en un juego de cartas, barajar de nuevo o cambiarlas, tras negociar con ella.

Prefiero aquí no hablar del amor, porque cada pareja define su amor. Por eso creo que no afectará de la misma forma a todas. Y cómo incide la infidelidad en esa pareja, todo dependerá de muchos factores, del grado de complicidad, de lo que les une, proyectos compartidos. Y cuando hay infidelidad, se ha roto un pacto basado en el respeto mutuo,  y  una vez roto por infidelidad, se ha iniciado un juego cuyo grado de peligrosidad  cada pareja hará sus propias valoraciones.

¿Cualquier tipo de infidelidad es igualmente  mala? No sería igual un suceso fugaz, fortuito, episódico,  que una serie de encuentros  en los que haya otro tipo de implicaciones  emocionales. Me explico, un hecho fortuito, puntual, puede que solo quedara en mera anécdota. Pero, cuando hay más, por ejemplo, un hecho planificado, repetitivo y que suponga una búsqueda compulsiva de la otra persona, que llene carencias o satisfaga necesidades  afectivas, de reconocimiento o cualquier otra carencia que no encuentras con tu actual pareja.
 ¿Hablamos de otro tipo de infidelidad, o en cualquier caso,  siempre es una traición que no admite justificación?  ¿Es lo mismo un encuentro episódico que un encuentro de más largo plazo? La respuesta la tienen los propios actores implicados, la pareja en cuestión. Cada una evaluará los daños colaterales que puedan haber implicado el suceso  en cuestión.

Conozco casos en los que tras conocer su pareja el hecho, la reacción ha sido diferente. Unas   han negociado y se han perdonado la traición, e incluso tras prometer que nunca más iba a ocurrir, han vuelto a caer y es nuevamente perdonada. Otras, en cambio abandonaron el barco tras la primera aventura.

Del tópico de que cada pareja es un mundo, hoy es un hecho especialmente cierto. Los nuevos modelos de pareja cada vez están más alejados de los tradicionales. Las culturas occidentales, con la sociedad de consumo en auge, que las hace más fluidas, han modelado unas relaciones polimorfas. Entre el amor romántico y el amor pasión, hoy, surge un modelo de amor que Anthoy Giddens llama –amor confluente. Un nuevo amor que surge en la era actual, basado en la reflexividad de cada uno de sus miembros, en base a un individualismo relacional, o mejor dicho de dos individualidades que tras negociar lo que les une, deciden juntar sus intereses en el día a día, en lo inmediato. Son felices en el hoy, en una sexualidad plástica (Giddens,A), a pesar de la incertidumbre del mañana-están juntas mientras dure y convenga a ambos.

Para muchas parejas, en este modelo los encuentros episódicos pueden tener consecuencias tan trascendentales como los modelos más tradicionales. Pero, también muchas parejas definen que es para ellas infringir sus normas.  Ciertas parejas, hasta los pueden valorar de  beneficiosos, o ver el lado positivo en la alternancia. Otras lo verán negativo siempre y bajo cualquier circunstancia. Como demuestran las encuesta, sobre qué piensan sobre las infidelidas(es), más de la mitad las condena. Aunque, hombres y mujeres parece que  valoran de diferente forma la infidelidad, según sea físicas o emocionales. Y es que si hablamos de dos tipos de infidelidades -la emocional y la sexual-al parecer,a  las mujeres les afecta más las primeras y los hombres las segundas.

La diferencia entre un encuentro episódico y los de otro tipo, no sólo afecta en función al tiempo que duran, puede que tenga más que ver con el grado de implicación afectiva, e incluso adictiva de algunas. De si estamos en un permanente estado de búsqueda de una tercera persona que cubra las  carencias  que no nos da nuestra pareja, y una vez agotadas todas las posibilidades de resolución del conflicto, terminamos haciéndolas  realidad. Esto puede ser un problema que requiere atención. Otra cosa es que no se vea como problema.
Lo cierto es que, cada vez hay más parejas con vidas paralelas o "amistades peligrosas", según diversos estudios.
Ver un ejemplo: El día del pirata se anticipa aldía de los enamorados.


Bibliografía: Anthony Giddess: Transformación de la intimidad. Sexualidad, amor y erotismo en las sociedades modernas.1995 (5ªed.).CATEDRA.

martes, 20 de enero de 2015

LA SEDUCCIÓN ES UN ARTE Y EL MUJERIEGO ESTÁ CADUCO

Seducir es un arte y presumir un complejo
Si la seducción es un arte, no hay arte sin teoría. ¿Estamos capacitados para seducir o ser seducidos? La seducción es un juego y como tal se rige por sus propias reglas.
¿Por qué seducidos?

El ser humano busca reconocimiento, hacerse visible, tenido en cuenta. Para lo cual es imprescindible que aparezca ante los demás y pueda o sepa venderse. Sea aceptado y valorado por los demás.
En el universo de la erótica, la seducción erótica es la expresión de nuestra condición sexuada. Sujetos sexuados que nos hace ser sexuales, vivir y expresar nuestra sexualidad ante nuestro objeto de deseo, la otra persona también sexuada. Se buscan, se atraen, se eligen y se encuentran por razón de Sexo (Gonzalez, Rául; Gonzalo, Sara*). El sexo aquí conceptualizado, no como lo que se hace con los genitales, sino el de los Sexos -hombres y mujeres que se buscan y se atraen en clave de deseo.
En la seducción, ser seducido es lo seductor. Ser seducido es la mejor manera de seducir. “Nadie si no es seducido, seducirá a los demás” (Jean Baudrillar).

Si la seducción es un arte, empecemos por la teoría. ¿Sabemos seducir? ¿Somos capaces de darnos cuenta de las señales? De percatarnos de que estamos dentro del juego seductor.
Una persona que busca a otra, la elige, le hace señales, se identifican, se aproximan, hay toma de contacto y si resulta recíproco, será inevitable el encuentro sexual.
La cuestión es, qué siempre hay seducción. Al mirar, al caminar, la forma de vestir, de hablar. Todas estas pautas se darán en la interacción social. Interacciones focalizadas son las que van dirigidas a personas en concreto. Bien porque nos sentimos atraídos o porque andamos buscando al otro. Como una necesidad que surge del deseo. Necesidad de expresar nuestra erótica y de materializarla en el encuentro sexual.

Entonces, ¿porque la figura del seductor ha tenido mala prensa?
Sí, efectivamente, si la seducción en sí es más buena que mala, que está implícita en toda interacción social y la que nos ocupa, la de la erótica, tan necesaria para las relaciones de pareja, que la seducción es un vehículo fundamental para la estabilidad de ambos. Si es algo que hay que cultivar. Parece que no se entiende que se haya escrito tanto sobre lo perverso de la seducción.
Evidentemente, si lo perverso de la seducción, del seductor, es negar la verdad, haciendo de su verdad el único juego. Un juego en este caso no compartido. Un reto o un logro cuyo objetivo es la conquista para alimentar su ego, imponer su poder. Y para eso emplea una serie de estrategias fabuladoras, embaucadoras. Cuando su objetivo no es conquistar el amor, sino aumentar en su saldo otra más, que solo permanecerá con ella hasta que aparezca otra nueva y cuantas más, mejor.
Entonces hablamos del Don Juan, del Casanova, del mujeriego. Del embaucador, del burlón, del  hechicero.

Figuras mitológicas, bíblicas, literarias, cinematográficas. Estas han influido en el reforzamiento de la imagen del seductor como tramposo. En otras culturas, como Trickster, el pícaro divino y embaucador.
Figuras femeninas, como Adán y Eva; Ulises y Circe en la Odesia de Homero. La Celestina entre Calisto y Melibea. Carmen de Prosper Mérimée. El mito de Lolita de Vladimir Nabokov.

De mujeriego actual, según Anthoy Giddens, es un personaje obsoleto, puesto que lo que hoy busca lo tiene más fácil que nunca. Si la mujer antes guardaba la virtud, y los donjuanes de entonces era lo que buscaban –destruir la virtud femenina y subvertir el orden masculino, el honor. Hoy, como digo, la mujer está liberada, y si demanda una erótica igualada con el hombre, ya no existen más obstáculos que los del feeling, o sea correspondencia, reciprocidad o como decimos compartibilidad.

Notas: Libro de Sexualidad y discapacidad psíquica. (Raúl Gonzales Castellanos  y Sara Gonzalo Gail) . Edt. Síntesis. 2014. Interesantísimo libro.

viernes, 2 de enero de 2015

EL ESENCIALISMO EN ORTEGA SOBRE LAS DIFERENCIAS HOMBRE-MUJER




EL ESENCIALISMO EN ORTEGA SOBRE LAS DIFERENCIAS HOMBRE-MUJER ME SORPRENDE, PERO ASÍ ES NUESTRO GRAN FILÓSOFO. CADA PÁGINA ES UNA CAJA DE SORPRESAS SABIAS E INTELIGENTES. LO DIGO DESDE LA MÁXIMA ADMIRACIÓN HACIA EL PENSADOR QUE MÁS ME  APORTA. ESO NO IMPIDE QUE PUEDA MANTENER CON ÉL MIS DIFERENCIAS.


¿El hombre nace o se hace? El hombre desde que nace se construye en negativo. Todo lo que no es femenino y lo que tiene que ser un hombre, o lo que se espera de él, son imposiciones sociales y culturales.
Me pregunto si cuando hablamos de las diferencias entre sexos, hombre-mujer, debemos seguir un determinismo biológico, o por el contrario, irnos al modelo construccionista que tanto nos acompaña en las humanidades.
Siempre he preferido enfocar la dicotomía sexual con una visión culturalista, pensar que cada sociedad o cultura establece sus propias definiciones. Que los roles sexuales para cada sexo serán diferentes según diversos factores;  además de los procesos biológicos, intervienen más elementos en la configuración de los seres humanos. El educacional, el entorno social, familiar, religioso, político, económico, etc., Componentes simbólicos que variarán según la cultura en la que se inscribe el individuo. Los caracteres primarios de la criatura humana pueden ser innatos, como los secundarios que recorren las diferentes etapas de crecimiento y madurez, pero, los llamados caracteres terciarios[1] o de género, son subjetivos.

Un defensor de la identidad sexual como factor de socialización fue J.Money[2], quién insistía en que hacer una mujer era más fácil que un hombre. Para llegar a hombre hay que recorrer toda una tortuosa carrera llena de obstáculos. En el sentido de que desde niño, el varón tiene que renunciar a todo lo que suene a femenino, y definirse como hombre es renunciar al universo ajeno, o se verá condenado a marcar diferencias durante la mayor parte de su vida (…)no es una mujer, que no es un bebé y que no es homosexual”(cita Elisabth Badinter (1992) .XY). E incluso desde su fase embrionaria, el bebé varón es mas vulnerable a las hormonas femeninas y tan solo un cromosoma Y le mantiene en su lucha hasta formarse como tal.

Esto, hasta ahora es lo que llamo determinismo biológico, pero, como decía Simone de Beauvoir (1908-1986) autora del segundo sexo, “no se nace mujer, se hace en el transcurrir de la vida”, también lo aplicaremos en el hombre (Badinter. Lo factores son múltiples en su recorrido autobiográfico, y darán resultados diferentes según de quien se trate. Luego el factor psicológico de cada cual será clave para interiorizar una identidad personal sobre su proceso de sexuación que llamamos en sexología, o de sexualización dentro de los factores socializadores que tanto influyen en la construcción final de cada persona. Aunque, dicha construcción sea  un proceso que dura toda la vida y solo termina con la muerte.

 Sí, ya lo decía Ortega[3],  al hablar de las diferencias hombre-mujer[4]. En el hombre cuerpo-alma son irreconciliables, enemigos. En cambio, en la mujer, su alma es más corporal, están  más en sintonía.  También desigualdades en cuanto a la resistencia al dolor físico, más dominio de su cuerpo que el varón (dice Ortega). En cuanto a los placeres, más  mesurada en entregarse a los excesivos placeres. Aquí hace una diferencia entre mujer sana, normal y la enferma “aquejada de desequilibrio nervioso “la mujer enferma y anormal es víctima trágica de su cuerpo en proporción mucho mayor que los varones”.

En relación con su cuerpo, el adorno, la higiene, la cortesía, etc.  Sigue Ortega: “Su nativa contextura fisiológica impone a la mujer el hábito de fijarse, de atender a su cuerpo, que viene a ser el objeto más próximo en la perspectiva de su mundo”. Con ello la mujer fija una cultura del cuerpo: “la mujer ha creado la egregia cultura del cuerpo, que históricamente empezó por el adorno, siguió por el aseo y a concluido por la cortesía, genial invento femenino, que es, en resolución, la fina cultura del gesto.
Sobre el amor, también Ortega atribuye diferencias hombre-mujer. A igualdad socioeducativa y cultural, existen diferencias en  sus formas de vivir su erótica. Según parece, el hombre es más arrastrado a las pasiones carnales con independencia de la parte afectiva que ello implica. Es decir, los hombres se dejan arrastrar por impulsos y oscilan entre esa dicotomía entre lo que hacen por amor y lo que hacen por impulso sexual como si fuera dado por su naturaleza.

De ahí, sigo a Ortega, “Ello es que el hombre ha oscilado siempre entre esos dos polos y extremos del amor carnal y el amor místico, entre sensualismo y el platonismo”. “Salvo hombres egregios, de exquisita condición, consiguen elevarse”.
Mientras que la mujer es  más devota y leal a sus sentimientos “incapaz de sentir atracción física si no va precedida de una adhesión sentimental, y, viceversa, cuando el puro afecto psíquico, en apasionada tormenta,  se apodera de su espíritu, arrastra y estremece su carnal soporte, como la ráfaga encorva la mies de oro en estío y arrebata en otoño las hojas caducas”

Así justifica Ortega la armonía cuerpo-espíritu.  La mujer en perfecta armonía entre amor del alma y del cuerpo, que para Ortega es el ideal del erotismo. Ella se entrega a la persona que ama.  Su cuerpo  encierra todo un complejo simbólico, es lo que mejor simboliza el amor auténtico. Por eso lo entrega  “ y cada concesión al amado es la medida del nivel que en ella alcanza el amor”
Como el príncipe feudal al otorgar un feudo entregabas un terruño, un trozo de gleba, símbolo jurídico de los derechos transferidos, ofrece la mujer su cuerpo al hombre que ama como símbolo de su entrega espiritual”.

Ya hemos visto la cara esencialista de Ortega, pero he querido aportar la otra visión construccionista, en el sentido de que hombres y mujeres, requieren de un proceso autobiográfico para adquirir una identidad sexual concreta. Que intervienen infinitud de factores en dicha construcción, y que cada sociedad o cultura da valores y definiciones diferentes para cada sexo.




[1] La invención de los caracteres terciarios se le atribuye a Havelock Elli (http://es.wikipedia.org/wiki/Havelock_Ellis)
[2] J.Money y su identidad de género (http://es.wikipedia.org/wiki/John_Money)
[3]José  Ortega y Gasse.Ideas y Creencias, y otros ensayos de filosofía.11ª  Edicción(1977).Colección el Arquero nº 17.Madrid.
[4] Ibidem. En Ortega La percepción del prójimo:paginas 159-162

sábado, 4 de octubre de 2014

RELACIONES SEXUALES "AL ASALTO"


La ley 'Sí significa sí' para las relaciones sexuales entra en vigor en California

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/141832-eeuu-california-universidades-sexo-leyLa ley 'Sí significa sí' para las relaciones sexuales entra en vigor en California Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/141832-eeuu-california-universidades-sexo-ley

"EL ESTADO DE CALIFORNIA APLICA UNA LEY PARA EVITAR  LAS RELACIONES SEXUALES NO CONSENTIDAS ENTRE ESTUDIANTE UNIVERSITARIOS"

La proliferación de el llamado “asalto sexual” de chicos hacia las chicas en las universidades de EE.UU, hace que las autoridades políticas del Estado de California implementen medidas para corregir estas prácticas, que al parecer vienen siendo cada vez más frecuentes entre los estudiantes universitarios hacia las chicas.

El asalto sexual, es la violencia o agresión genital  hacia las jóvenes estudiantes, que al parecer se produce bajo los efectos del alcohol y por supuesto no consentidas. Es lo que ha llevado al Gobernador de California, Jerry Brown, a propuesta de los grupos feministas universitarios de dicho Estado, a aplicar una Ley pionera que prohíba dichas prácticas, y establecer en qué casos serán relaciones consentidas y en cuales serian forzadas, o lo que denominan como “Asalto sexual”. Según dice:
 "Esta es una gran victoria para todas las estudiantes de California, no solo para las que han sufrido acoso sexual", afirmó en declaraciones a los medios locales Meghan Warner, presidenta de la comisión contra asaltos sexuales de la Universidad de California en Berkeley".

En síntesis, esta Ley contempla que para que las relaciones sexuales sean consentidas, han de darse una serie de requisitos. El más importante, que sean consentidas, libres y voluntarias por parte de la chica, pero, en cualquier momento puede negarse a seguir practicando las relaciones aunque previamente fueran consentidas.

La lucidez puede llegar en cualquier momento y con ella, la reflexión de si dichas relaciones sexuales son ¿apropiadas?
No deja de ser algo que me hace pensar
Primero. Si estamos ante un nuevo concepto de las ya conocidas relaciones sexuales esporádicas, de las que ocurren bajo los efectos del alcohol y otras sustancias al uso en acontecimientos sociales de los que nosotros llamamos “botellones”.

Segundo. Si la decisión política ha sido en respuesta a una iniciativa de los grupos feministas y al grado de  presión ejercida por estos,  en base a un crecimiento alarmante de abusos de índole genital hacia las estudiantes por parte de los chicos. O es un alarmismo exagerado con trasfondo político.
En todo caso, la polémica parece que está servida. Hoy es el centro del debate en las cadenas mediáticas. Pero, habría que saber el grado de veracidad. Si estamos creando el fenómeno antes de que realmente exista. En este y en muchos fenómenos sociales, lo mediático a contribuido a crearlos.
En dichos debates  se plantearán ¿ Se está realmente dando este fenómeno? ¿Por qué se están produciendo estos modelos de interacción sexual, coital; forzada y violenta por parte de la población masculina hacia las mujeres? Pero lo principal es, por qué impone estos modelos agresivos, se busca la agresión o se ejerce la violencia en los encuentros sexuales, cuando debería ser algo consentido por ambos.

El hombre en este caso, ejerce de perpetrador, abusador consciente y responsable de los actos, mientras que ellas, son las víctimas, a pesar de que en ambos se dan las mismas circunstancias –no están en condiciones de lucidez y razonamiento, dado que ambos están bajo los mismos efectos.
En definitiva, de ser ciertos,  veo que el desmadre sigue proliferando, en ambos sexos. Y que lo que venimos enunciando desde la Sexología es, que la educación sexual brilla por su ausencia en muchos ámbitos. Pero principalmente en el familiar y el educativo, y que los medios de comunicación o la industria mediática con las nuevas tecnologías, por supuesto, tienen mucho que ver, porque contribuyen positiva o negativamente en la producción y reproducción de valores.
A pesar de los esfuerzo por nuestra parte de justificar la necesidad de educar en materia sexual desde todas las áreas educativas, las autoridades educativas miran hacia otro lado. Prefieren hablar de un modelo educativo que se centre en la prevención o en la prohibición, pero se niegan a que se hable de la promoción de la sexualidad saludable, responsable, desde el respeto hacia la otra persona. Y sobre todo desde la responsabilidad en la toma de decisiones.
Estamos siendo víctimas todos de un modelo de ser válido en el riesgo, en la inmediatez, en trasgredir límites. Esto conlleva a que tanto ellos como ellas,  no sepan trazar límites en sus prácticas sociales, en este caso sexuales.

Hablamos de  educación sexual en valores. La sexualidad como fuente de placer, pero de intercambio de afectos; todo ello, sin educación en valores es inútil. El respeto es clave como lo es la sexualidad responsable. Saber decir "No, significa No". Y hay que saber respetar   la voluntad de la otra parte.
A mí me preocupa que el "asalto sexual" esté de moda, al parecer, en EE.UU, porque aunque aquí, por ahora parece que esto no está pasando, ya se sabe, esto de las modas y cómo se reproducen. Esperemos que sepamos atajarlo a tiempo, y no crear el fenómeno antes de que exista realmente.
Y como valores principales las tres Rs...(R)espeto, (R)esponsabilidad y (R)eciprocidad.
Revisando este post, ahora se me ocurre el fenómeno de los San Fermines. También deberíamos hablar de unas camisetas que ponían "Si quieres comer conejo hoy te dejo". Con esto, no justificaría la agresión o relaciones no consentidas...Porque, si después dejas de estar lúcido, lo sensato es dejarlo, pero ¿porqué la sensatez brilla por su ausencia? Y cuando los chicos están en grupos y pasados de copas....peor. Ahí está la cuestión...trabajar en educación sexual en valores. Y sigo diciendo "No significa NO".

lunes, 29 de septiembre de 2014

CUANDO EL AMOR ENTRA EN DECLIVE EL DESEO ES LA CLAVE

Antes de nada es necesario conceptualizar el deseo, pues suele confundirse con otras acepciones: libido (Freud,Jung), como energía pulsional apetitiva; pero es frecuente confundir deseo con apetito sexual, excitación o ganas de mantener relaciones sexuales.El deseo se refiere al campo en el cual gravitan los sujetos que se atraen, buscan y encuentran. Deseante y deseado (deseador), y ambos configuran su peculiar forma de interaccionar eróticamente.

Conceptualizar el deseo, como inicio, detonante de todo el proceso en la respuesta sexual; sería el soporte de la sexualidad individual y que dará pie a la interacción erótica. Un verdadero catalizador del proceso. Si tengo hambre como; sin sueño no duermo; sin deseo no hay ganas de interaccionar eróticamente porque no hay atracción hacia el otro, pero eso no impide que el encuentro sexual se produzca. Puedo comer sin tener hambre como  tener relaciones sexuales sin deseo, pero no es igual. 

¿Se debe tener relaciones sexuales obligadas en el deber?

El diálogo entre las partes,  es importante para que del deseo no pasemos al  deber, la otra cara de la misma moneda. Ahora bien, ¿el deseo es percibido de la misma forma en todos los actores sociales? Ciertamente no. ¿Existe un deseo socialmente construido, diferente para cada sexo? Las mujeres, igual que los hombres quieren lo mismo, por lo menos en nuestra cultura. Deseo que me deseen. Soy deseante y deseado. El mito falso o por lo menos anticuado sobre si la mujer  quiere amor y el hombre sexo. Para ambos , la expresión erótica es un componente esencial en sus vidas, y es el deseo precisamente el que lo regula todo. Pero puede verse disminuido e incluso perdido-(des)orientado circunstancialmente en alguna etapa de sus vidas, afectando a la relación y generando una crisis relacional. De hecho, la perdida de deseo en una de las partes de la pareja es de las mayores causas de demanda, junto con la perdida de erección del hombre. Por cierto, cada vez más jóvenes buscan asesoramiento por estos motivos. Pero aquí el deseo es confundido con la apetencia, la libido, las ganas; este ya es otro concepto que tiene más que ver con la necesidad. 

El deseo, aquí conceptualizado, tiene que ver con la atracción del sujeto hacia el objeto de deseo u orientación del deseo, que ciertamente puede ser hacia una persona de su mismo sexo o no, pudiendo cambiar a lo largo de la vida. Luego, es un concepto multivoco, con sus modos, matices y peculiaridades. Pero sería interesante conocer cómo afectaría además, a cada cultura y a cada entorno social; cómo es vivido y percibido  por los propios actores sociales y como lo expresan según edad, capital educativo, social, económico, político y simbólico. Como los grandes estructurantes, y que a veces trascienden lo puramente individual, aunque lógicamente quedan interiorizados por influencias socioculturales. ¿Podríamos confundir orientación del deseo con la orientación sexual? ¿Hablamos de la misma cosa? En este contexto, ciertamente sí; otra cosa bien diferente y que solemos confundir es -la identidad sexual. Mientras ésta tiene que ver con la conciencia del sexo al que perteneces y te sientes identificado, siempre con relación a los otros, la primera y segunda pertenecen al plano inconsciente. Pero, ¿se puede tratar el deseo, y desde que campo disciplinar? ¿Qué enfoque debe darse para abordarlo desde el  saber experto? Esta es la complicada cuestión.

Si el deseo es conceptualizado como suelen hacerlo la mayoría, y no olvidemos que el lenguaje lo crean los propios hablantes, el cual adquiere significados distintos según el contexto. Es complejo, repito, y al final caemos en la polisemia del deseo. Este entendido como libido, ganas, es tratable desde varios enfoques. Por ejemplo, el empleo exclusivo de fármacos para medicalizar la pérdida de deseo, es no querer ver más allá, por lo que el asunto es más complejo y trasciende la pura y simple genitalidad, porque no olvidemos que el deseo es la clave en la atracción de los sexos. Por eso Helen  Singer Kaplan: le daría tanta importancia, colocando en primer plano el deseo como motor de arranque de las demás respuestas sexuales. 

Pero es más, el deseo tiene que ver con el amor y por supuesto, con la felicidad.

Y como penúltima reflexiónPero ¿si el concepto de amor es tan diferente para cada uno de nosotros? Si hoy el amor romántico ha pasado de moda, como dice Anthony Giddens: ha sido sustituido por el amor confluente, otro tipo de amor donde lo sexual (las relaciones sexuales) "han quedado en el núcleo de la relación conyugal", ahora si entiendo porqué el concepto de deseo es tan polisemico. O tal vez siga con mis dudas.



Francis Montoro

miércoles, 10 de septiembre de 2014

LA SEXUALIDAD SIGUE EN LA PERIFERIA DEL DISCURSO

DÓNDE ESTÁ EL LÍMITE ENTRE SEXUALIDAD PÚBLICA Y  PRIVADA
La identidad personal cada cual la construye según sus creencias. Es difícil detectar los factores ajenos que nos influyen en la construcción de nuestra identidad. Si pensamos, que vivimos en una sociedad cada vez más influenciada por los medios de comunicación de masas, y cómo afecta a nuestra forma de ver la vida, veremos que apenas existe margen para imaginar por cuenta propia.
 Todo se nos da hecho y pensado a través de la industria mediática, según sus fines e intereses. Este es el precio que pagamos en el modelo neoliberal de la sociedad de consumo.
Los modelos sexuales que manejamos, y que aceptamos como propios, es lo que pongo en cuestionamiento por engañoso. Inconscientemente manejamos unas pautas de comportamiento sexual impuestas por la sociedad o la cultura que nos ha tocado. Es lo que llamamos estar dentro de la normalidad, salvo que nos arriesguemos a ser excluidos por asociales, patológicos o anormales. Un espacio este normativo, construido a través de los discursos de los expertos que nos dicen que está bien y que no.

El filósofo francés Michel Foucault de los años sesenta, advertía del poder coercitivo del discurso experto, de la influencia del saber biomédico o biopoder, como el que instituye el discurso hegemónico en todos los ámbitos sociales, pero más concretamente en la esfera sexual. Así el sexo no reproductivo se convierte en algo que habría que evitar, ocultar, silenciar. Solo a través del confesionario, las mujeres especialmente, serían interpeladas sobre sus conductas sexuales. Para este autor, “El psicoanálisis y la psiquiatría se inventaron en el confesionario”.
Hoy los límites entre lo público y lo privado están más difuminados que nunca,  están por definir. En el caso de la sexualidad hay un problema de desubicación. En teoría, lo sexual forma parte de lo íntimo, mientras que para lo público dejábamos la puesta en escena de las demás prácticas sociales. Representaciones sociales que tienen más que ver con la apariencia. La aparición en público, que nos obliga a mantener unas pautas sociales sujetas a la normatividad. Atrevernos a expresarnos tal y como somos, como sujetos sexuados, es correr un riego que hay que valorar; salvo que nos compensen por ello.
De eso se nutren ciertos medios de comunicación, cuando celebridades hacen pública su vida privada o cuando, a través de las redes sociales contamos más de nuestra esfera íntima. ¿Dónde está la barrera entre lo público y lo privado?
¿El sujeto es realmente libre para expresar lo que siente? Esto es ser sujeto, o sujetado por las normas sociales, en las cuales, el sexo permanece censurado, excluido del discurso socialmente aceptado del universo normativo Tal vez somos más objetos que otra cosa; sujetos a la ley de la oferta y la demanda, en la cual, el sexo y lo sexual  es reificado, pensado como fetichismo de una mercancía sujeta a la ley de la oferta y la demanda, pero siempre en alza.

La sexualidad sigue siendo manipulada para que sea rentable.
 ¿La originalidad sexual tiene un precio? Hablar de sexualidad de forma original cada vez viene siendo más normal, pero ¿realmente callamos más de lo que nos gustaría contar, tal vez por miedo a ser etiquetados de anormales, patológicos, asociales. Ya tan solo hablar de sexualidad nos pone en entredicho, en la periferia del discurso de lo  politicamente correcto (Foucault y “El orden del discurso”) .
Al final, estamos obligados a silenciar una parte de nosotros que es esencial para tener una vida sexual saludable, y que tanto tienen que ver con nuestra identidad sexual. Promocionamos la salud sexual desde el respeto a las otras formas de pensar, pero nos negamos a prohibir o sancionar a los otros, porque hay  que diferenciar entre lo legal y lo legítimo. 

jueves, 4 de septiembre de 2014

LAS TIENDAS ERÓTICAS NO DEBEN SUPLIR AL EXPERTO

LAS TIENDAS DE ARTÍCULOS ERÓTICOS O  CENTROS  DEL BRICOLAGE SEXUAL  SIRVEN PARA AUMENTAR LA CREATIVIDAD, MANTENER VIVAS LAS FANTASÍAS, AYUDA A CONOCER NUESTRA RESPUESTA SEXUAL A NIVEL INDIVIDUAL Y DE PAREJA,  Y SOBRE TODO LA COMUNICACIÓN ERÓTICA ENTRE AMBOS; PERO NO PARA SOLUCIONAR PROBLEMAS SEXUALES MÁS COMPLEJOS


Lógicamente, no estaría de acuerdo si en estos locales se ofreciera soluciones a los problemas más habituales que el usuario demanda. Me explico, una persona busca algo que le potencie en su rendimiento erótico con su pareja, porque afirma tener una eyaculación rápida. 

Ante esta problemática, la tienda debería aconsejar la intervención sexológica, pero nunca suplantar al experto ofreciendo el producto milagroso. Un parche o un baypass que no soluciona aspectos más profundos y que deben ser intervenidos con la pareja por profesionales de la sexología.

Lo que las tiendas eróticas hacen, por lo menos las que yo conozco, explican el funcionamiento de los productos, que zonas estimulan. Dan a oler los productos aromáticos, por ejemplo, y te ayudan con consejos básicos cuando les preguntas, pero siempre tienen presente sus limitaciones y aconsejan ante problemáticas frecuentes de sus clientes que acudan al profesional de la sexología. Conocen los productos que venden y orientan a sus clientes de cómo usarlos.
Pero repito, ante problemáticas de insatisfacción erótica por eyaculación rápida o lenta, así como por perdidas de erección; anorgasmia, dispareunias o vaginismos (ellas). No deben ofrecer soluciones y sí aconsejar la visita a un profesional competente.

El profesional de la sexología ve estas tiendas como un bricoleur que no subordina a la intervención sexológica, porque detrás de todas estas demandas siempre hay mucho más.

El Sexólogo ve estos nuevos establecimientos como centros de bricolaje erótico, supermercados eróticos que aportan muchas ideas para él, ella, ambas, chico-chico, chica-chica, sobre todo que fomentan el diálogo. Aquí se puede encontrar juegos de rol, lencerías atrevidas, productos para masajes, recursos audiovisuales, libros de relatos eróticos. Por cierto el otro día compré en Lys Erotic Store, el libro Montaña Hernandez, Rosa (ed.) Relatos Eróticos escritos por sexólogos, ISEXUS,2014. Muchos de ellos estaban interesantes. 
Así es que como caja de herramientas para la intervención sexológica, como bricoleur, todos estaréis de acuerdo conmigo de lo útil que puede ser recrearse en estos espacios eróticos para aumentar las fantasías.

las tiendas de productos eróticos  no siempre son la solución para aquellos problemas que tan solo son la punta del iceberg"

Pero, repito una vez más, las tiendas de productos eróticos  no siempre son la solución para aquellos problemas que tan solo son la punta del iceberg, en muchos casos, y encubren otros más complejos y que requieren  la ayuda de profesionales competentes.
Y para finalizar,  aconsejo que estas tiendas las veáis como algo positivo, que nos ayudarán a  ver la sexualidad de una forma más natural  e integradora.
Nos ayuda a romper con la mogigatería y  a repensar que la sexualidad no debe estar en la periferia, como trato de explicar en http://consultoriofrancis.blogspot.com.es/2014/09/la-sexualidad-sigue-en-la-periferia.html
Saludos