martes, 20 de enero de 2015

LA SEDUCCIÓN ES UN ARTE Y EL MUJERIEGO ESTÁ CADUCO

Seducir es un arte y presumir un complejo
Si la seducción es un arte, no hay arte sin teoría. ¿Estamos capacitados para seducir o ser seducidos? La seducción es un juego y como tal se rige por sus propias reglas.
¿Por qué seducidos?

El ser humano busca reconocimiento, hacerse visible, tenido en cuenta. Para lo cual es imprescindible que aparezca ante los demás y pueda o sepa venderse. Sea aceptado y valorado por los demás.
En el universo de la erótica, la seducción erótica es la expresión de nuestra condición sexuada. Sujetos sexuados que nos hace ser sexuales, vivir y expresar nuestra sexualidad ante nuestro objeto de deseo, la otra persona también sexuada. Se buscan, se atraen, se eligen y se encuentran por razón de Sexo (Gonzalez, Rául; Gonzalo, Sara*). El sexo aquí conceptualizado, no como lo que se hace con los genitales, sino el de los Sexos -hombres y mujeres que se buscan y se atraen en clave de deseo.
En la seducción, ser seducido es lo seductor. Ser seducido es la mejor manera de seducir. “Nadie si no es seducido, seducirá a los demás” (Jean Baudrillar).

Si la seducción es un arte, empecemos por la teoría. ¿Sabemos seducir? ¿Somos capaces de darnos cuenta de las señales? De percatarnos de que estamos dentro del juego seductor.
Una persona que busca a otra, la elige, le hace señales, se identifican, se aproximan, hay toma de contacto y si resulta recíproco, será inevitable el encuentro sexual.
La cuestión es, qué siempre hay seducción. Al mirar, al caminar, la forma de vestir, de hablar. Todas estas pautas se darán en la interacción social. Interacciones focalizadas son las que van dirigidas a personas en concreto. Bien porque nos sentimos atraídos o porque andamos buscando al otro. Como una necesidad que surge del deseo. Necesidad de expresar nuestra erótica y de materializarla en el encuentro sexual.

Entonces, ¿porque la figura del seductor ha tenido mala prensa?
Sí, efectivamente, si la seducción en sí es más buena que mala, que está implícita en toda interacción social y la que nos ocupa, la de la erótica, tan necesaria para las relaciones de pareja, que la seducción es un vehículo fundamental para la estabilidad de ambos. Si es algo que hay que cultivar. Parece que no se entiende que se haya escrito tanto sobre lo perverso de la seducción.
Evidentemente, si lo perverso de la seducción, del seductor, es negar la verdad, haciendo de su verdad el único juego. Un juego en este caso no compartido. Un reto o un logro cuyo objetivo es la conquista para alimentar su ego, imponer su poder. Y para eso emplea una serie de estrategias fabuladoras, embaucadoras. Cuando su objetivo no es conquistar el amor, sino aumentar en su saldo otra más, que solo permanecerá con ella hasta que aparezca otra nueva y cuantas más, mejor.
Entonces hablamos del Don Juan, del Casanova, del mujeriego. Del embaucador, del burlón, del  hechicero.

Figuras mitológicas, bíblicas, literarias, cinematográficas. Estas han influido en el reforzamiento de la imagen del seductor como tramposo. En otras culturas, como Trickster, el pícaro divino y embaucador.
Figuras femeninas, como Adán y Eva; Ulises y Circe en la Odesia de Homero. La Celestina entre Calisto y Melibea. Carmen de Prosper Mérimée. El mito de Lolita de Vladimir Nabokov.

De mujeriego actual, según Anthoy Giddens, es un personaje obsoleto, puesto que lo que hoy busca lo tiene más fácil que nunca. Si la mujer antes guardaba la virtud, y los donjuanes de entonces era lo que buscaban –destruir la virtud femenina y subvertir el orden masculino, el honor. Hoy, como digo, la mujer está liberada, y si demanda una erótica igualada con el hombre, ya no existen más obstáculos que los del feeling, o sea correspondencia, reciprocidad o como decimos compartibilidad.

Notas: Libro de Sexualidad y discapacidad psíquica. (Raúl Gonzales Castellanos  y Sara Gonzalo Gail) . Edt. Síntesis. 2014. Interesantísimo libro.

viernes, 2 de enero de 2015

EL ESENCIALISMO EN ORTEGA SOBRE LAS DIFERENCIAS HOMBRE-MUJER




EL ESENCIALISMO EN ORTEGA SOBRE LAS DIFERENCIAS HOMBRE-MUJER ME SORPRENDE, PERO ASÍ ES NUESTRO GRAN FILÓSOFO. CADA PÁGINA ES UNA CAJA DE SORPRESAS SABIAS E INTELIGENTES. LO DIGO DESDE LA MÁXIMA ADMIRACIÓN HACIA EL PENSADOR QUE MÁS ME  APORTA. ESO NO IMPIDE QUE PUEDA MANTENER CON ÉL MIS DIFERENCIAS.


¿El hombre nace o se hace? El hombre desde que nace se construye en negativo. Todo lo que no es femenino y lo que tiene que ser un hombre, o lo que se espera de él, son imposiciones sociales y culturales.
Me pregunto si cuando hablamos de las diferencias entre sexos, hombre-mujer, debemos seguir un determinismo biológico, o por el contrario, irnos al modelo construccionista que tanto nos acompaña en las humanidades.
Siempre he preferido enfocar la dicotomía sexual con una visión culturalista, pensar que cada sociedad o cultura establece sus propias definiciones. Que los roles sexuales para cada sexo serán diferentes según diversos factores;  además de los procesos biológicos, intervienen más elementos en la configuración de los seres humanos. El educacional, el entorno social, familiar, religioso, político, económico, etc., Componentes simbólicos que variarán según la cultura en la que se inscribe el individuo. Los caracteres primarios de la criatura humana pueden ser innatos, como los secundarios que recorren las diferentes etapas de crecimiento y madurez, pero, los llamados caracteres terciarios[1] o de género, son subjetivos.

Un defensor de la identidad sexual como factor de socialización fue J.Money[2], quién insistía en que hacer una mujer era más fácil que un hombre. Para llegar a hombre hay que recorrer toda una tortuosa carrera llena de obstáculos. En el sentido de que desde niño, el varón tiene que renunciar a todo lo que suene a femenino, y definirse como hombre es renunciar al universo ajeno, o se verá condenado a marcar diferencias durante la mayor parte de su vida (…)no es una mujer, que no es un bebé y que no es homosexual”(cita Elisabth Badinter (1992) .XY). E incluso desde su fase embrionaria, el bebé varón es mas vulnerable a las hormonas femeninas y tan solo un cromosoma Y le mantiene en su lucha hasta formarse como tal.

Esto, hasta ahora es lo que llamo determinismo biológico, pero, como decía Simone de Beauvoir (1908-1986) autora del segundo sexo, “no se nace mujer, se hace en el transcurrir de la vida”, también lo aplicaremos en el hombre (Badinter. Lo factores son múltiples en su recorrido autobiográfico, y darán resultados diferentes según de quien se trate. Luego el factor psicológico de cada cual será clave para interiorizar una identidad personal sobre su proceso de sexuación que llamamos en sexología, o de sexualización dentro de los factores socializadores que tanto influyen en la construcción final de cada persona. Aunque, dicha construcción sea  un proceso que dura toda la vida y solo termina con la muerte.

 Sí, ya lo decía Ortega[3],  al hablar de las diferencias hombre-mujer[4]. En el hombre cuerpo-alma son irreconciliables, enemigos. En cambio, en la mujer, su alma es más corporal, están  más en sintonía.  También desigualdades en cuanto a la resistencia al dolor físico, más dominio de su cuerpo que el varón (dice Ortega). En cuanto a los placeres, más  mesurada en entregarse a los excesivos placeres. Aquí hace una diferencia entre mujer sana, normal y la enferma “aquejada de desequilibrio nervioso “la mujer enferma y anormal es víctima trágica de su cuerpo en proporción mucho mayor que los varones”.

En relación con su cuerpo, el adorno, la higiene, la cortesía, etc.  Sigue Ortega: “Su nativa contextura fisiológica impone a la mujer el hábito de fijarse, de atender a su cuerpo, que viene a ser el objeto más próximo en la perspectiva de su mundo”. Con ello la mujer fija una cultura del cuerpo: “la mujer ha creado la egregia cultura del cuerpo, que históricamente empezó por el adorno, siguió por el aseo y a concluido por la cortesía, genial invento femenino, que es, en resolución, la fina cultura del gesto.”
Sobre el amor, también Ortega atribuye diferencias hombre-mujer. A igualdad socioeducativa y cultural, existen diferencias en  sus formas de vivir su erótica. Según parece, el hombre es más arrastrado a las pasiones carnales con independencia de la parte afectiva que ello implica. Es decir, los hombres se dejan arrastrar por impulsos y oscilan entre esa dicotomía entre lo que hacen por amor y lo que hacen por impulso sexual como si fuera dado por su naturaleza.

De ahí, sigo a Ortega, “Ello es que el hombre ha oscilado siempre entre esos dos polos y extremos del amor carnal y el amor místico, entre sensualismo y el platonismo”. “Salvo hombres egregios, de exquisita condición, consiguen elevarse”.
Mientras que la mujer es  más devota y leal a sus sentimientos “incapaz de sentir atracción física si no va precedida de una adhesión sentimental, y, viceversa, cuando el puro afecto psíquico, en apasionada tormenta,  se apodera de su espíritu, arrastra y estremece su carnal soporte, como la ráfaga encorva la mies de oro en estío y arrebata en otoño las hojas caducas”

Así justifica Ortega la armonía cuerpo-espíritu.  La mujer en perfecta armonía entre amor del alma y del cuerpo, que para Ortega es el ideal del erotismo. Ella se entrega a la persona que ama.  Su cuerpo  encierra todo un complejo simbólico, es lo que mejor simboliza el amor auténtico. Por eso lo entrega  “ y cada concesión al amado es la medida del nivel que en ella alcanza el amor”
“Como el príncipe feudal al otorgar un feudo entregabas un terruño, un trozo de gleba, símbolo jurídico de los derechos transferidos, ofrece la mujer su cuerpo al hombre que ama como símbolo de su entrega espiritual”.

Ya hemos visto la cara esencialista de Ortega, pero he querido aportar la otra visión construccionista, en el sentido de que hombres y mujeres, requieren de un proceso autobiográfico para adquirir una identidad sexual concreta. Que intervienen infinitud de factores en dicha construcción, y que cada sociedad o cultura da valores y definiciones diferentes para cada sexo.




[1] La invención de los caracteres terciarios se le atribuye a Havelock Elli (http://es.wikipedia.org/wiki/Havelock_Ellis)
[2] J.Money y su identidad de género (http://es.wikipedia.org/wiki/John_Money)
[3]José  Ortega y Gasse.Ideas y Creencias, y otros ensayos de filosofía.11ª  Edicción(1977).Colección el Arquero nº 17.Madrid.
[4] Ibidem. En Ortega La percepción del prójimo:paginas 159-162

sábado, 4 de octubre de 2014

RELACIONES SEXUALES "AL ASALTO"


La ley 'Sí significa sí' para las relaciones sexuales entra en vigor en California

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/141832-eeuu-california-universidades-sexo-leyLa ley 'Sí significa sí' para las relaciones sexuales entra en vigor en California Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/141832-eeuu-california-universidades-sexo-ley

"EL ESTADO DE CALIFORNIA APLICA UNA LEY PARA EVITAR  LAS RELACIONES SEXUALES NO CONSENTIDAS ENTRE ESTUDIANTE UNIVERSITARIOS"

La proliferación de el llamado “asalto sexual” de chicos hacia las chicas en las universidades de EE.UU, hace que las autoridades políticas del Estado de California implementen medidas para corregir estas prácticas, que al parecer vienen siendo cada vez más frecuentes entre los estudiantes universitarios hacia las chicas.

El asalto sexual, es la violencia o agresión genital  hacia las jóvenes estudiantes, que al parecer se produce bajo los efectos del alcohol y por supuesto no consentidas. Es lo que ha llevado al Gobernador de California, Jerry Brown, a propuesta de los grupos feministas universitarios de dicho Estado, a aplicar una Ley pionera que prohíba dichas prácticas, y establecer en qué casos serán relaciones consentidas y en cuales serian forzadas, o lo que denominan como “Asalto sexual”. Según dice:
 "Esta es una gran victoria para todas las estudiantes de California, no solo para las que han sufrido acoso sexual", afirmó en declaraciones a los medios locales Meghan Warner, presidenta de la comisión contra asaltos sexuales de la Universidad de California en Berkeley".

En síntesis, esta Ley contempla que para que las relaciones sexuales sean consentidas, han de darse una serie de requisitos. El más importante, que sean consentidas, libres y voluntarias por parte de la chica, pero, en cualquier momento puede negarse a seguir practicando las relaciones aunque previamente fueran consentidas.

La lucidez puede llegar en cualquier momento y con ella, la reflexión de si dichas relaciones sexuales son ¿apropiadas?
No deja de ser algo que me hace pensar
Primero. Si estamos ante un nuevo concepto de las ya conocidas relaciones sexuales esporádicas, de las que ocurren bajo los efectos del alcohol y otras sustancias al uso en acontecimientos sociales de los que nosotros llamamos “botellones”.

Segundo. Si la decisión política ha sido en respuesta a una iniciativa de los grupos feministas y al grado de  presión ejercida por estos,  en base a un crecimiento alarmante de abusos de índole genital hacia las estudiantes por parte de los chicos. O es un alarmismo exagerado con trasfondo político.
En todo caso, la polémica parece que está servida. Hoy es el centro del debate en las cadenas mediáticas. Pero, habría que saber el grado de veracidad. Si estamos creando el fenómeno antes de que realmente exista. En este y en muchos fenómenos sociales, lo mediático a contribuido a crearlos.
En dichos debates  se plantearán ¿ Se está realmente dando este fenómeno? ¿Por qué se están produciendo estos modelos de interacción sexual, coital; forzada y violenta por parte de la población masculina hacia las mujeres? Pero lo principal es, por qué impone estos modelos agresivos, se busca la agresión o se ejerce la violencia en los encuentros sexuales, cuando debería ser algo consentido por ambos.

El hombre en este caso, ejerce de perpetrador, abusador consciente y responsable de los actos, mientras que ellas, son las víctimas, a pesar de que en ambos se dan las mismas circunstancias –no están en condiciones de lucidez y razonamiento, dado que ambos están bajo los mismos efectos.
En definitiva, de ser ciertos,  veo que el desmadre sigue proliferando, en ambos sexos. Y que lo que venimos enunciando desde la Sexología es, que la educación sexual brilla por su ausencia en muchos ámbitos. Pero principalmente en el familiar y el educativo, y que los medios de comunicación o la industria mediática con las nuevas tecnologías, por supuesto, tienen mucho que ver, porque contribuyen positiva o negativamente en la producción y reproducción de valores.
A pesar de los esfuerzo por nuestra parte de justificar la necesidad de educar en materia sexual desde todas las áreas educativas, las autoridades educativas miran hacia otro lado. Prefieren hablar de un modelo educativo que se centre en la prevención o en la prohibición, pero se niegan a que se hable de la promoción de la sexualidad saludable, responsable, desde el respeto hacia la otra persona. Y sobre todo desde la responsabilidad en la toma de decisiones.
Estamos siendo víctimas todos de un modelo de ser válido en el riesgo, en la inmediatez, en trasgredir límites. Esto conlleva a que tanto ellos como ellas,  no sepan trazar límites en sus prácticas sociales, en este caso sexuales.

Hablamos de  educación sexual en valores. La sexualidad como fuente de placer, pero de intercambio de afectos; todo ello, sin educación en valores es inútil. El respeto es clave como lo es la sexualidad responsable. Saber decir "No, significa No". Y hay que saber respetar   la voluntad de la otra parte.
A mí me preocupa que el "asalto sexual" esté de moda, al parecer, en EE.UU, porque aunque aquí, por ahora parece que esto no está pasando, ya se sabe, esto de las modas y cómo se reproducen. Esperemos que sepamos atajarlo a tiempo, y no crear el fenómeno antes de que exista realmente.
Y como valores principales las tres Rs...(R)espeto, (R)esponsabilidad y (R)eciprocidad.
Revisando este post, ahora se me ocurre el fenómeno de los San Fermines. También deberíamos hablar de unas camisetas que ponían "Si quieres comer conejo hoy te dejo". Con esto, no justificaría la agresión o relaciones no consentidas...Porque, si después dejas de estar lúcido, lo sensato es dejarlo, pero ¿porqué la sensatez brilla por su ausencia? Y cuando los chicos están en grupos y pasados de copas....peor. Ahí está la cuestión...trabajar en educación sexual en valores. Y sigo diciendo "No significa NO".

lunes, 29 de septiembre de 2014

CUANDO EL AMOR ENTRA EN DECLIVE EL DESEO ES LA CLAVE

Antes de nada es necesario conceptualizar el deseo, pues suele confundirse con otras acepciones: libido (Freud,Jung), como energía pulsional apetitiva; pero es frecuente confundir deseo con apetito sexual, excitación o ganas de mantener relaciones sexuales.El deseo se refiere al campo en el cual gravitan los sujetos que se atraen, buscan y encuentran. Deseante y deseado (deseador), y ambos configuran su peculiar forma de interaccionar eróticamente.

Conceptualizar el deseo, como inicio, detonante de todo el proceso en la respuesta sexual; sería el soporte de la sexualidad individual y que dará pie a la interacción erótica. Un verdadero catalizador del proceso. Si tengo hambre como; sin sueño no duermo; sin deseo no hay ganas de interaccionar eróticamente porque no hay atracción hacia el otro, pero eso no impide que el encuentro sexual se produzca. Puedo comer sin tener hambre como  tener relaciones sexuales sin deseo, pero no es igual. 

¿Se debe tener relaciones sexuales obligadas en el deber?

El diálogo entre las partes,  es importante para que del deseo no pasemos al  deber, la otra cara de la misma moneda. Ahora bien, ¿el deseo es percibido de la misma forma en todos los actores sociales? Ciertamente no. ¿Existe un deseo socialmente construido, diferente para cada sexo? Las mujeres, igual que los hombres quieren lo mismo, por lo menos en nuestra cultura. Deseo que me deseen. Soy deseante y deseado. El mito falso o por lo menos anticuado sobre si la mujer  quiere amor y el hombre sexo. Para ambos , la expresión erótica es un componente esencial en sus vidas, y es el deseo precisamente el que lo regula todo. Pero puede verse disminuido e incluso perdido-(des)orientado circunstancialmente en alguna etapa de sus vidas, afectando a la relación y generando una crisis relacional. De hecho, la perdida de deseo en una de las partes de la pareja es de las mayores causas de demanda, junto con la perdida de erección del hombre. Por cierto, cada vez más jóvenes buscan asesoramiento por estos motivos. Pero aquí el deseo es confundido con la apetencia, la libido, las ganas; este ya es otro concepto que tiene más que ver con la necesidad. 

El deseo, aquí conceptualizado, tiene que ver con la atracción del sujeto hacia el objeto de deseo u orientación del deseo, que ciertamente puede ser hacia una persona de su mismo sexo o no, pudiendo cambiar a lo largo de la vida. Luego, es un concepto multivoco, con sus modos, matices y peculiaridades. Pero sería interesante conocer cómo afectaría además, a cada cultura y a cada entorno social; cómo es vivido y percibido  por los propios actores sociales y como lo expresan según edad, capital educativo, social, económico, político y simbólico. Como los grandes estructurantes, y que a veces trascienden lo puramente individual, aunque lógicamente quedan interiorizados por influencias socioculturales. ¿Podríamos confundir orientación del deseo con la orientación sexual? ¿Hablamos de la misma cosa? En este contexto, ciertamente sí; otra cosa bien diferente y que solemos confundir es -la identidad sexual. Mientras ésta tiene que ver con la conciencia del sexo al que perteneces y te sientes identificado, siempre con relación a los otros, la primera y segunda pertenecen al plano inconsciente. Pero, ¿se puede tratar el deseo, y desde que campo disciplinar? ¿Qué enfoque debe darse para abordarlo desde el  saber experto? Esta es la complicada cuestión.

Si el deseo es conceptualizado como suelen hacerlo la mayoría, y no olvidemos que el lenguaje lo crean los propios hablantes, el cual adquiere significados distintos según el contexto. Es complejo, repito, y al final caemos en la polisemia del deseo. Este entendido como libido, ganas, es tratable desde varios enfoques. Por ejemplo, el empleo exclusivo de fármacos para medicalizar la pérdida de deseo, es no querer ver más allá, por lo que el asunto es más complejo y trasciende la pura y simple genitalidad, porque no olvidemos que el deseo es la clave en la atracción de los sexos. Por eso Helen  Singer Kaplan: le daría tanta importancia, colocando en primer plano el deseo como motor de arranque de las demás respuestas sexuales. 

Pero es más, el deseo tiene que ver con el amor y por supuesto, con la felicidad.

Y como penúltima reflexiónPero ¿si el concepto de amor es tan diferente para cada uno de nosotros? Si hoy el amor romántico ha pasado de moda, como dice Anthony Giddens: ha sido sustituido por el amor confluente, otro tipo de amor donde lo sexual (las relaciones sexuales) "han quedado en el núcleo de la relación conyugal", ahora si entiendo porqué el concepto de deseo es tan polisemico. O tal vez siga con mis dudas.



Francis Montoro

miércoles, 10 de septiembre de 2014

LA SEXUALIDAD SIGUE EN LA PERIFERIA DEL DISCURSO

DÓNDE ESTÁ EL LÍMITE ENTRE SEXUALIDAD PÚBLICA Y  PRIVADA
La identidad personal cada cual la construye según sus creencias. Es difícil detectar los factores ajenos que nos influyen en la construcción de nuestra identidad. Si pensamos, que vivimos en una sociedad cada vez más influenciada por los medios de comunicación de masas, y cómo afecta a nuestra forma de ver la vida, veremos que apenas existe margen para imaginar por cuenta propia.
 Todo se nos da hecho y pensado a través de la industria mediática, según sus fines e intereses. Este es el precio que pagamos en el modelo neoliberal de la sociedad de consumo.
Los modelos sexuales que manejamos, y que aceptamos como propios, es lo que pongo en cuestionamiento por engañoso. Inconscientemente manejamos unas pautas de comportamiento sexual impuestas por la sociedad o la cultura que nos ha tocado. Es lo que llamamos estar dentro de la normalidad, salvo que nos arriesguemos a ser excluidos por asociales, patológicos o anormales. Un espacio este normativo, construido a través de los discursos de los expertos que nos dicen que está bien y que no.

El filósofo francés Michel Foucault de los años sesenta, advertía del poder coercitivo del discurso experto, de la influencia del saber biomédico o biopoder, como el que instituye el discurso hegemónico en todos los ámbitos sociales, pero más concretamente en la esfera sexual. Así el sexo no reproductivo se convierte en algo que habría que evitar, ocultar, silenciar. Solo a través del confesionario, las mujeres especialmente, serían interpeladas sobre sus conductas sexuales. Para este autor, “El psicoanálisis y la psiquiatría se inventaron en el confesionario”.
Hoy los límites entre lo público y lo privado están más difuminados que nunca,  están por definir. En el caso de la sexualidad hay un problema de desubicación. En teoría, lo sexual forma parte de lo íntimo, mientras que para lo público dejábamos la puesta en escena de las demás prácticas sociales. Representaciones sociales que tienen más que ver con la apariencia. La aparición en público, que nos obliga a mantener unas pautas sociales sujetas a la normatividad. Atrevernos a expresarnos tal y como somos, como sujetos sexuados, es correr un riego que hay que valorar; salvo que nos compensen por ello.
De eso se nutren ciertos medios de comunicación, cuando celebridades hacen pública su vida privada o cuando, a través de las redes sociales contamos más de nuestra esfera íntima. ¿Dónde está la barrera entre lo público y lo privado?
¿El sujeto es realmente libre para expresar lo que siente? Esto es ser sujeto, o sujetado por las normas sociales, en las cuales, el sexo permanece censurado, excluido del discurso socialmente aceptado del universo normativo Tal vez somos más objetos que otra cosa; sujetos a la ley de la oferta y la demanda, en la cual, el sexo y lo sexual  es reificado, pensado como fetichismo de una mercancía sujeta a la ley de la oferta y la demanda, pero siempre en alza.

La sexualidad sigue siendo manipulada para que sea rentable.
 ¿La originalidad sexual tiene un precio? Hablar de sexualidad de forma original cada vez viene siendo más normal, pero ¿realmente callamos más de lo que nos gustaría contar, tal vez por miedo a ser etiquetados de anormales, patológicos, asociales. Ya tan solo hablar de sexualidad nos pone en entredicho, en la periferia del discurso de lo  politicamente correcto (Foucault y “El orden del discurso”) .
Al final, estamos obligados a silenciar una parte de nosotros que es esencial para tener una vida sexual saludable, y que tanto tienen que ver con nuestra identidad sexual. Promocionamos la salud sexual desde el respeto a las otras formas de pensar, pero nos negamos a prohibir o sancionar a los otros, porque hay  que diferenciar entre lo legal y lo legítimo. 

jueves, 4 de septiembre de 2014

LAS TIENDAS ERÓTICAS NO DEBEN SUPLIR AL EXPERTO

LAS TIENDAS DE ARTÍCULOS ERÓTICOS O  CENTROS  DEL BRICOLAGE SEXUAL  SIRVEN PARA AUMENTAR LA CREATIVIDAD, MANTENER VIVAS LAS FANTASÍAS, AYUDA A CONOCER NUESTRA RESPUESTA SEXUAL A NIVEL INDIVIDUAL Y DE PAREJA,  Y SOBRE TODO LA COMUNICACIÓN ERÓTICA ENTRE AMBOS; PERO NO PARA SOLUCIONAR PROBLEMAS SEXUALES MÁS COMPLEJOS


Lógicamente, no estaría de acuerdo si en estos locales se ofreciera soluciones a los problemas más habituales que el usuario demanda. Me explico, una persona busca algo que le potencie en su rendimiento erótico con su pareja, porque afirma tener una eyaculación rápida. 

Ante esta problemática, la tienda debería aconsejar la intervención sexológica, pero nunca suplantar al experto ofreciendo el producto milagroso. Un parche o un baypass que no soluciona aspectos más profundos y que deben ser intervenidos con la pareja por profesionales de la sexología.

Lo que las tiendas eróticas hacen, por lo menos las que yo conozco, explican el funcionamiento de los productos, que zonas estimulan. Dan a oler los productos aromáticos, por ejemplo, y te ayudan con consejos básicos cuando les preguntas, pero siempre tienen presente sus limitaciones y aconsejan ante problemáticas frecuentes de sus clientes que acudan al profesional de la sexología. Conocen los productos que venden y orientan a sus clientes de cómo usarlos.
Pero repito, ante problemáticas de insatisfacción erótica por eyaculación rápida o lenta, así como por perdidas de erección; anorgasmia, dispareunias o vaginismos (ellas). No deben ofrecer soluciones y sí aconsejar la visita a un profesional competente.

El profesional de la sexología ve estas tiendas como un bricoleur que no subordina a la intervención sexológica, porque detrás de todas estas demandas siempre hay mucho más.

El Sexólogo ve estos nuevos establecimientos como centros de bricolaje erótico, supermercados eróticos que aportan muchas ideas para él, ella, ambas, chico-chico, chica-chica, sobre todo que fomentan el diálogo. Aquí se puede encontrar juegos de rol, lencerías atrevidas, productos para masajes, recursos audiovisuales, libros de relatos eróticos. Por cierto el otro día compré en Lys Erotic Store, el libro Montaña Hernandez, Rosa (ed.) Relatos Eróticos escritos por sexólogos, ISEXUS,2014. Muchos de ellos estaban interesantes. 
Así es que como caja de herramientas para la intervención sexológica, como bricoleur, todos estaréis de acuerdo conmigo de lo útil que puede ser recrearse en estos espacios eróticos para aumentar las fantasías.

" las tiendas de productos eróticos  no siempre son la solución para aquellos problemas que tan solo son la punta del iceberg"

Pero, repito una vez más, las tiendas de productos eróticos  no siempre son la solución para aquellos problemas que tan solo son la punta del iceberg, en muchos casos, y encubren otros más complejos y que requieren  la ayuda de profesionales competentes.
Y para finalizar,  aconsejo que estas tiendas las veáis como algo positivo, que nos ayudarán a  ver la sexualidad de una forma más natural  e integradora.
Nos ayuda a romper con la mogigatería y  a repensar que la sexualidad no debe estar en la periferia, como trato de explicar en http://consultoriofrancis.blogspot.com.es/2014/09/la-sexualidad-sigue-en-la-periferia.html
Saludos

domingo, 31 de agosto de 2014

¿LAS TIENDAS DE JUGUETES ERÓTICOS AYUDAN A MEJORAR NUESTRA SEXUALIDAD?


Muchos sexólogos no terminan de ponerse de acuerdo en si las tiendas de juguetes eróticos son del todo aconsejables.
¿Por qué?
Si la teoría sexológica se posiciona contra la excesiva genitalidad de las relaciones sexuales, es porque considera a los sujetos sexuados, en el sentido de que su construcción como hombre o como mujer siempre es sexuada realicen o no prácticas coitales. Es más, el concepto sexual no hace referencia a conductas o prácticas sexuales en el sentido que la sociedad ha dado por válida,  sino, a que viven su sexualidad  y la expresan  en base a sus propias experiencias. Luego, lo fenomenológico de la sexualidad es que  no solo se nace sexual, hay que verla como todo un proceso autobiográfico y experiencial. No se nace hombre o mujer; uno se va haciendo en el transcurrir de la vida.
La sexualidad es como consecuencia del proceso de sexuación. Otra cosa bien diferente es, lo que  la sociedad ha admitido y entiende por sexualidad. “Todo lo que hacemos con los genitales”. ¿Y dónde dejamos la capacidad de expresar los afectos y emociones, a caso no es como consecuencia de nuestra condición humana? Del intercambio de caricias, besos, abrazos en la dimensión relacional, de pareja,  son las relaciones sexuales. Es la interacción de dos sujetos sexuados que se atraen, porque se desean.
Así se configura la dimensión relacional y que da paso a la otra dimensión más divertida y placentera –la dimensión lúdica y recreativa[1] . Este es el concepto aceptado por la gran masa social  cuando nos referimos a las relaciones sexuales.Otra cosa bien diferente es, que hay que admitir que el concepto de "relaciones sexuales" abarca muchas más cosas, no solo las coitales. Por eso estas tiendas de artilugio son todo un bricolage  que  nos ayuda a mejorar la comunicación socioafectiva y relacional.

Las Tiendas de productos eróticos  son cada vez más aceptadas.

Si echamos un vistazo por su interior, vamos a encontrarnos con multitud de productos, artilugios de lo más  ingenioso.  Todos estos artículos están para aportarlos a la parte lúdica y recreativa que tiene nuestra sexualidad a nivel individual y de pareja. Hay que ver estas tiendas como un gran centro comercial de bricolaje ¿sexual? Te aporta ideas, ayuda a abrir un diálogo con tu pareja. Aumenta la capacidad creativa y genera fantasías tan necesarias para que nuestras expresiones eróticas estén revitalizadas.
No solo encontrareis artefactos penetrativos –vibradores tanto analógicos como muy sofisticados o  de última generación. Pues no niego que en estas tiendas, la mejor parada es la mujer, puesto que , efectivamente, existe un gran fondo dedicado a la autosatisfacción de ellas. Yo como hombre podría pensar ¡qué suerte tenéis las mujeres! ¿Será cierto que la mujer siente más que el hombre?http://consultoriofrancis.blogspot.com.es/2013/08/mujer-multiorgasmica.html. O será que la mujer tiene otro tipo  de entramado nerviosos; por ejemplo, su zona pudenda más desarrollada y apta para el placer:http://consultoriofrancis.blogspot.com.es/search?q=todo+sobre+el+clitoris.
 Como no soy Tiressias http://consultoriofrancis.blogspot.com.es/2013/08/todo-sobre-el-clitoris.html -desgraciadamente, propongo que los hombres también sigamos explorando más habilidades. Por ejemplo, el intercambio de afectos a base de desarrollar más nuestra capacidad sensorial.
Estas tiendas también tienen una gran cantidad de artículos para disfrutar con tu pareja,  para mejorar  la calidad sensorial en las interacciones eróticas: ungüentos aromáticos con texturas agradables que mejorar la expresión sensorial, así como juegos divertidos. Porque en las relaciones lúdicas, de ludus, -es juego. Y este bricolaje es bueno para la caja de herramientas, que ayudarán a mejorar la comunicación afectiva tanto a nivel individual como de pareja. Todo lo que ocurre en la pareja es –sexual, en el sentido de que son sujetos sexuados.
Aconsejo visitar las tiendas de juguetes eróticos “Lys Erotic Store" de Las Rozas o San Sebastián de los Reyes, que os ayudarán a recrearos en el mundo de las fantasías sexuadas”.
 Recordad “No hay nada más antierótico que la rutina”. 




[1]  Pérez Opi, Ester y Landarroitajauregi, J.Revista de Sexología nº70-71. INCISEX,1995